Cuando la inteligencia artificial habla…

Por: Psic. Ana Villafañe

Hoy me pasó algo que me dejó pensando mucho. Y quiero compartirlo contigo.

Estaba en WhatsApp y, sin querer, apreté una opción nueva. De pronto apareció un mensaje:

“Hola Ana, ¿cómo estás? ¿Quieres platicar o qué necesitas?”

Me quedé helada.

¿Cómo que quieres platicar? ¿Quién eres? ¿De dónde sabes mi nombre? ¿Por qué me estás hablando así? Y además, se presentó como si fuera alguien, como si del otro lado hubiera una persona.

Fue una interacción breve, pero suficiente para incomodarme.


Soy adulta… y aún así me movió

Soy adulta. Estoy informada. Trabajo en temas digitales. Entiendo, en teoría, cómo funciona este entorno.

Y aun así… me movió.

Lo borré, lo eliminé, pero la sensación se quedó conmigo. No era el mensaje en sí, era lo que representaba. Y entonces no pude evitar pensar en algo mucho más grande.

Imagina a un niñ@ o a un adolescente.

Imagina que está solo, que se siente triste o rechazado, que tiene problemas en casa o que simplemente está buscando pertenecer.

Y en ese momento recibe un mensaje así:

“Hola, ¿quieres platicar?”

Ahí es donde algo importante se abre.


No es solo tecnología

Porque esto no se trata únicamente de una herramienta digital. Esto toca algo profundamente humano: la necesidad de ser escuchado, de ser visto, de sentirse importante.

No es casualidad que el mensaje sea cercano, que use tu nombre o que suene humano. Está diseñado así. Hay detrás un conocimiento profundo de cómo pensamos, cómo sentimos y qué nos mueve.

Esto no significa que la inteligencia artificial sea “mala”. Bien utilizada, puede ser una herramienta extraordinaria para aprender, resolver dudas o facilitar tareas.

La pregunta que vale la pena hacernos

Si a un adulto le puede generar incomodidad o curiosidad, ¿qué puede provocar en un niñ@ o en un adolescente?

Un niñ@ que no se siente escuchado puede encontrar en ese espacio una forma de “ser atendido”. Un adolescente que duda de sí mismo puede percibir validación en una respuesta inmediata.

Y, poco a poco, sin darse cuenta, puede empezar a confiar, a compartir y a construir una relación con algo que no es una persona.

Y nosotros… ¿dónde estamos?

Muchas veces pensamos que los riesgos están en las redes sociales, en los videojuegos o en el contenido que consumen.

Pero hay otras formas de interacción que están empezando a formar parte de su realidad y que no siempre estamos viendo con la misma atención.

No porque sean evidentes, sino porque son nuevas y, en muchos casos, pasan desapercibidas.

El verdadero tema

El punto no es la herramienta en sí misma, sino el lugar emocional desde donde se utiliza.

Cuando un niñ@ o un adolescente tiene espacios de escucha, contención y vínculo en casa, es mucho menos probable que busque ese tipo de conexión fuera.

Pero cuando hay vacíos emocionales, cualquier espacio que “responda” puede volverse significativo.

Y ahí es donde la tecnología puede ocupar un lugar que no le corresponde.

La conversación que no podemos dejar para después

Más que prohibir o generar miedo, el reto es acompañar.

Hablar con nuestros hij@s sobre lo que están viendo, explicarles que no todo lo que responde es una persona, ayudarles a diferenciar entre una herramienta y una relación, y, sobre todo, asegurarnos de que sepan que pueden acudir a nosotros cuando necesiten hablar.

Porque al final, no se trata de evitar que el mundo digital exista.

Se trata de que no sea el primer lugar al que recurran cuando necesitan ser escuchados.


Hoy más que nunca, nuestros hij@s no solo necesitan acceso a información.

Necesitan adultos presentes.

Porque si nosotros no ocupamos ese espacio… alguien más —o algo más— puede hacerlo.

Y ahí es donde realmente vale la pena estar.

Por Psic. Ana Villafañe

También te puede interesar...

Comienza a protegerles ahora ..

Podemos llevar Screenagers MX® a tu ciudad, a continuación conoce los requisitos:

El costo de los talleres o conferencias deben ser cubiertos en su totalidad vía PayPal o transferencia electrónica para poder reservar la fecha.

Aunado al costo del taller o la conferencia debes considerar la gestión y el pago de viáticos para el equipo de Screenagers MX (1 a 2 personas como máximo dependiendo del taller a impartir) que deben incluir:

Locación cercana a CDMX

  • Gastos de gasolina y casetas
  • Traslados adicionales (por definir), $ 1 ,000.00 pesos diarios para alimentos por persona. (Debe incluir el dia de ida y el día de regreso)
  • Estancia en hotel de preferencia (Alojamiento con baño propio por persona)


Locación al interior de la República Mexicana (A más de 3 horas de la CDMX) y en el extranjero.

  • Transporte redondo (avión)
  • Asiento asignado en pasillo
  • 1 maleta documentada y 1 maleta «carry on»
  • El vuelo debe ser el más directo posible, evitar escalas, con llegada de un día previo a la impartición del taller para prevenir demoras o contratiempos.
  • El vuelo de vuelta puede ser en la tarde-noche ya finalizado el taller  o al día siguiente por la mañana.
  • Traslados adicionales (por definir) y alimentos $50 USD por día. (Debe incluir día de ida y de regreso)
  • Estancia en hotel de preferencia (Alojamiento con baño propio por persona)